CanCan Salvavidas
Prevenir también salva vidas
7
campañas gratuitas
3
departamentos del país
CanCan Salvavidas fue nuestro programa de esterilización gratuita en territorios vulnerables de Colombia. Nació después de años de rescates, cuando entendimos que muchas vidas podían cambiar antes de llegar al abandono, la enfermedad o el sufrimiento en las calles.
Con este programa llevamos jornadas de esterilización a municipios donde el acceso a servicios veterinarios era limitado, acompañando a comunidades que necesitaban una forma concreta de cuidar mejor a sus perros y gatos.
827
perros y gatos esterilizados
8
municipios impactados
Lo que nos dejó este camino
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CanCan Salvavidas nos enseñó que prevenir también es cuidar. Cada jornada ayudó a evitar camadas sin oportunidades, proteger la salud de hembras y machos y abrir conversaciones sobre tenencia responsable en las comunidades.
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Ese aprendizaje sigue guiando nuestra misión: cuidar con dignidad en el Santuario CanCan, acompañar albergues desde Entre Refugios y construir una Fundación capaz de actuar antes de que todo se vuelva emergencia.
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Hoy CanCan Salvavidas no opera como programa permanente en este momento. Queremos que las jornadas puedan volver a crecer cuando contemos con los recursos, aliados y capacidad operativa necesarios.
Dónde estuvimos
CanCan Salvavidas nos permitió trabajar en territorios diversos, donde la prevención era una necesidad urgente y el acceso a servicios veterinarios seguía siendo limitado. Estas fueron algunas de las comunidades y municipios que hicieron parte de este camino:
Enero 2016
66 animales beneficiados
Nuestra primera experiencia y el punto de partida de todo. Aquí entendimos que una campaña de esterilización no es solo un acto médico: es un proyecto que requiere planeación precisa, estructura sólida y una coordinación impecable entre comunidades, recursos y tiempos.
En San Francisco aprendimos sobre gestión de proyectos, presupuestos, inventarios, logística local, calidad de las intervenciones y la importancia de llevar registro y hacer seguimiento. Fue el lugar donde descubrimos el modelo que hoy nos permite soñar con replicar estas campañas en toda Colombia.
Agosto 2017
258 animales beneficiados
En esta campaña unimos fuerzas con la Corporación Raya, referentes en esterilización y grandes maestras para nuestro equipo. Durante cuatro días los perros y gatos llegaron de todas las formas imaginables —en jaulas de pájaros, costales, carretas o caminando con sus familias— desde la mañana hasta el anochecer. La comunidad recibió el proyecto con una gratitud inmensa porque, meses antes, habíamos realizado jornadas de sensibilización sobre la importancia de controlar la reproducción y promover la convivencia responsable con animales de compañía. Gracias al apoyo local en la difusión e inscripción, pudimos ver de cerca realidades diversas, pero siempre desde la mirada de una comunidad dispuesta a aprender, a cambiar y a honrar la vida de sus animales.
Julio 2018
27 gatos beneficiados
Durante dos jornadas realizadas en Guarne, logramos esterilizar 27 gatos de colonias ferales de ambos municipios, cortando el ciclo imparable de reproducción que tanto sufrimiento trae a las calles. Puede parecer un número pequeño, pero en el tiempo se multiplica en bienestar: son cientos de vidas que no llegarán a un futuro incierto, cientos de historias de dolor que no tendrán que ocurrir.
Cada esterilización fue un pequeño acto de cuidado colectivo, una decisión consciente de construir un entorno más digno para todos. Nuestro sueño es claro: ver una Colombia donde la sobrepoblación canina y felina sea cosa del pasado, donde el abandono disminuya porque la reproducción está controlada con humanidad, educación y compromiso. Cada jornada como estas nos recuerda que es posible. No buscamos cambiar el mundo entero en un solo día, pero sí transformar cientos de vidas a la vez. Y ese es el tipo de sueño que mueve montañas.
Noviembre 2018
204 animales beneficiados
Con el apoyo logístico de Entrópika viajamos a Leticia para realizar esterilizaciones y capacitar a las entidades territoriales en Legislación y Procedimientos de protección animal. En las comunidades indígenas Tacana, Km 11 y San José encontramos perros y gatos con desnutrición severa, problemas dermatológicos por parásitos y condiciones tan delicadas que, en muchos casos, impedían la cirugía. A esos animales los atendimos con medicamentos, multivitamínicos, limpieza básica y una presencia respetuosa que reconociera su valor.
De ese viaje también llegó Pito, símbolo vivo de la realidad que enfrentan miles de animales en el Amazonas, un territorio donde incluso la niñez carece de condiciones dignas. Esta campaña reafirmó nuestra convicción: este trabajo transforma vidas, reduce el sufrimiento y abre oportunidades reales para los animales domésticos en las zonas más vulnerables del país.

Junio 2019
61 animales beneficiados
Seis meses antes de la campaña llegamos a este asentamiento de familias desplazadas, ubicado en una zona de alto riesgo. Fuimos cargados de regalitos para los niños y alimento para los perros y gatos, con la intención de conectarnos con ellos desde la presencia, el respeto y la cercanía. Ese día nos encontramos con una realidad dura: una comunidad que siente que las instituciones la han olvidado.
Nuestro propósito fue ofrecer una solución real y accesible para que sus perros y gatos no siguieran reproduciéndose sin control. Vimos hembras con múltiples partos seguidos, otras que abortaban porque su cuerpo ya no tenía cómo sostener una gestación, y varias con piómetra como consecuencia de la práctica peligrosa de la “inyección planificadora”.
Nuestras visitas no solo llevaron bienestar médico: tocaron corazones, abrieron conversaciones, despertaron conciencia y devolvieron un poquito de esperanza a una comunidad que solo necesitaba sentir que alguien la veía. Cinco años después, los líderes locales nos contaban que no han vuelto a enfrentar una crisis de sobrepoblación de perros y gatos. Ese impacto silencioso, sostenido y profundo es la prueba de que cada jornada, cada diálogo y cada acto de cuidado sí transforma realidades.
Noviembre 2019
68 animales beneficiados
Desde que comenzamos a recibir a las familias, fue evidente el cariño profundo con el que trataban a sus animales de compañía. Llegaban con sus cobijitas, sus arneses, y una ternura que se sentía en cada gesto.
Aunque esta es una comunidad con recursos limitados —donde muchas veces no hay cómo pagar una vacuna o una desparasitación—, lo que sí abunda es la dignidad con la que conviven con sus animales. Muchos los llevaron bañados, limpios y con ese cuidado silencioso que habla más fuerte que cualquier palabra. Son 68 vidas que dejarán de pasar por ciclos de gestación forzada. Cada esterilización fue una oportunidad de bienestar y un acto de responsabilidad hacia el futuro.
Esta labor realmente transforma. Salva vidas, reduce el sufrimiento y abre caminos para que comunidades enteras puedan convivir de forma más segura y consciente con sus animales. Es, sin duda, el camino más compasivo para evitar que sigan naciendo perros y gatos destinados a una vida sin cuidados ni oportunidades. Fredonia nos recordó que incluso en los lugares con menos recursos, el amor y el compromiso pueden ser inmensos.

Noviembre 2020
43 animales beneficiados
En plena pandemia, cuando el mundo estaba lleno de incertidumbre, decidimos hacer lo que mueve nuestro corazón: llevar bienestar a los animales que más lo necesitaban. Durante meses trabajé en nuevos protocolos para garantizar seguridad, cuidado y una atención impecable, incluso en medio del miedo generalizado y la incomodidad constante del tapabocas.
Aun así, salimos. Y en esa jornada pequeña, llena de prudencia pero también de determinación, logramos prevenir muchos nacimientos no deseados en una comunidad con condiciones socioeconómicas complejas y donde la protección animal no figura como prioridad en la agenda pública.
Fue un recordatorio poderoso: incluso en los momentos más difíciles, siempre hay espacio para sembrar bienestar. Cada esterilización fue un acto de esperanza en tiempos donde tanto hacía falta.

Febrero 2022
50 animales beneficiados
Lo que empezó como una campaña sencilla para aportar al control poblacional en dos comunidades costeras, se transformó en el viaje más intenso de nuestras vidas. Viajamos con la ilusión de sumarnos al trabajo que otras fundaciones y equipos veterinarios venían realizando desde hace años… sin imaginar que, horas después, estaríamos enfrentando una experiencia que marcaría un antes y un después.
En el trayecto entre Sapzurro y Capurganá, la panga en la que nos transportábamos no resistió el oleaje y terminó hundiéndose. Desde seis miradas distintas vivimos el mismo instante: la fuerza del mar, el miedo crudo, el cuerpo reaccionando por instinto y esa sensación abrumadora de estar a un paso de perderlo todo. Pero también vivimos algo más: el milagro de volver a la orilla, el abrazo que confirma que seguimos aquí y una gratitud inmensa por la oportunidad de continuar, de servir, de amar la vida con más conciencia.
Aun con el cansancio, los golpes, el susto en el cuerpo, los retrasos y la pérdida de nuestro equipaje e insumos, respiramos profundo y retomamos la misión. En cuestión de horas, montamos nuevamente el espacio de trabajo y logramos esterilizar 25 animales en el barrio Plan Parejo de Capurganá y 25 más en el corregimiento de Sapzurro.
Ese viaje nos dejó una certeza: cuando se trabaja desde el corazón, incluso después de tocar el borde del miedo, siempre aparece la fuerza para seguir ofreciendo bienestar donde más se necesita.
